Cuando hablamos de cepillado, no consiste solamente en la dentadura. Es común olvidarse de cepillar la lengua, y es una de las partes más fundamentales de nuestra boca.

En dentista por chile confirmamos que, una correcta limpieza de la lengua es clave para evitar ciertas afecciones bucales. Nada mejor que utilizar a diario un limpiador lingual.

Recordemos que en lengua se concentran muchas bacterias. Además, -por sus particularidades anatómicas y de superficie no lisa, sino por diferentes surcos – pueden acumularse restos de alimentos. ¿Qué trae esto?: Favorecen las caries, enfermedades periodontales y mal aliento

De este modo, es importante que recurras a nuestros dentistas, para que te asesoren sobre el raspado lingual en la rutina de higiene bucal y así poder disfrutar de una boca sana y sin halitosis.

¡Todos debemos utilizar un limpiador lingual!

Aunque podemos limpiar la lengua con el cepillo de dientes, se ha demostrado científicamenteque utilizar un raspador o limpiador lingual resultaría mucho más efectivo. Esto se debe a las particularidades de este elemento para la higiene bucodental, pues está específicamente diseñado para la correcta limpieza de esta parte de la boca.

En ese sentido, algunos limpiadores linguales como el de Halita, cuentan con dos caras: una de ellas, con un perfil ondulado para adaptarse a la depresión central de la lengua. Y, la otra, de perfil liso para limpiar los laterales de manera más óptima.  No se trata de frotar la lengua, sino más bien de rasparla para poder arrastrar las bacterias y los posibles restos de comida fuera de la boca.

Así pues, los limpiadores linguales consiguen una limpieza de la lengua mucho más precisa que los cepillos dentales. Además, esta es mucho más higiénica y suave.

¿Cómo usar el limpiador lingual?

La limpieza de la lengua es un hábito que debería realizarse, al menos, una vez al día. Concretamente, se tendría que usar el limpiador lingual después del cepillado de los dientes y la limpieza interdental.

En cuanto a cómo usar el limpiador lingual, primero hay que empezar por la parte central de la lengua, utilizando la cara del limpiador que presenta un saliente.

Para ello, se tiene que sacar la lengua e introducir el dispositivo en la boca, intentando alcanzar la parte más profunda de la lengua. A continuación, se debe arrastrar el limpiador lingual hacia la parte delantera de la boca y, al finalizar, enjuagarlo con agua.

Posteriormente, hay que utilizar la cara lisa del limpiador para los laterales de la lengua, aclarándolo después de cada pasada.

Al acabar, se puede enjuagar la boca con agua o, para una higiene bucodental completa, con un colutorio específico según las necesidades de cada persona.

Así pues, la limpieza de la lengua es un hábito sencillo que solamente sumará un par de minutos más a nuestra rutina de cepillado de dientes.

Un pequeño esfuerzo que bien merece la pena por los diferentes beneficios de usar un limpiador lingual.